Johan Cruyff

Como jugadorLa infancia de Johan Cruyff estuvo ligada a un balón de fútbol y al Ajax de Amsterdam, pues con sólo diez años fue escogido entre otros 300 niños para formar parte de las categorías inferiores del club.

A la edad de doce años perdió a su padre, por lo que se vio obligado a ayudar a su hermano con la economía familiar. Un par de años después, encontraría una nueva figura paterna en el cuidador del campo del Ajax al que ayudaba en su trabajo.

Dentro de la estructura del Ajax pasó rápidamente por todas las categorías inferiores (incluidos trabajos como el de limpiabotas y cuidador del vestuario), hasta que consiguió llegar a la primera plantilla, y debutar en la primera liga holandesa a la edad de 16 años.

El partido del debut se celebró el 15 de noviembre de 1964, enfrentándose al GVAV Groningen. Se producía así el inicio de la carrera del considerado mejor jugador europeo de la historia, que contribuiría en hacer al Ajax el claro dominador del fútbol del viejo continente, consiguiendo 6 Ligas y 4 Copas, 3 Copas de Europa, 1 Copa Intercontinental y 1 Supercopa de Europa.

La figura de Johan Cruyff se convirtió en un referente del mundo del fútbol, consiguiendo en tres ocasiones el Balón de Oro, otorgado por la revista francesa France Football, en los años 1971, 1973 y 1974 (estos dos últimos vistiendo ya la camiseta del Fútbol Club Barcelona).

Si Maradona es recordado por lucir el número 10 en su camiseta, Cruyff lo es por el dorsal número 14, algo en principio extraño, pues en los años 1970, cuando no existían las camisetas personalizadas, los números superiores al 11 estaba reservados a los suplentes. La primera vez que Cruyff lució este número fue el 30 de octubre de 1970, en un partido frente al PSV Eindhoven. Cruyff reaparecía tras una larga lesión en la ingle, que le impidió jugar el inicio del campeonato, y por la que su antiguo número 9 había sido asignado a su compañero Gerrie Mühren. Al día siguiente se pudo leer en la prensa holandesa que parecía que ya todo estaba bien con Cruyff, excepto el número 14 en su espalda. La superstición del jugador, y quizá su rebeldía ante la prensa, hicieron que desde entonces fuese su número favorito, llevándolo en los partidos como internacional y en sus futuros equipos.

La ruptura con el Ajax llegó en la temporada 1973-74, cuando el club de la capital holandesa negoció el traspaso de Cruyff al Real Madrid. Al saberlo el jugador, hizo muestra de una rebeldía que también le caracterizó durante toda su carrera, y decidió no fichar por el Real Madrid, sino por su máximo rival, el FC Barcelona, club por el que tenía mayor estima en su juventud. El traspaso de Cruyff al Barcelona se convirtió en el más caro en la historia del fútbol hasta ese momento (60 millones de pesetas) y firmó un contrato de 12.000 dólares mensuales.

Cruyff fue recibido en Barcelona como un auténtico ídolo, y es que la afición blaugrana veía en él la única esperanza de que su equipo saliese a flote, pues se encontraba penúltimo en la clasificación de una liga que hacía catorce años que no ganaba. Y Johan no defraudó a nadie: en su debut en la liga, el 28 de octubre de 1973 ante el Granada CF, ayudó con dos tantos, para conseguir un resultado de 4-0. El equipo dio un giro desde entonces, consiguiendo no perder ni un solo encuentro desde la llegada del apodado el Flaco, y logrando ganar por fin el campeonato liguero. Además, el equipo consiguió un hito que todavía no ha conseguido igualar, y es que venció por 0-5 en su visita al Santiago Bernabéu del Real Madrid, el 17 de febrero de 1974, con un gol antológico del holandés. Acabó la temporada con 24 goles en su haber.

En el verano de 1974 disputó como capitán de la selección holandesa el mundial de Alemania. El conjunto holandés desplegó un juego que pasaría a la posteridad como fútbol total, y que giraba en torno a la figura de Johan Cruyff. Esta selección de los Países Bajos sería recordada como la Naranja Mecánica, siendo considerada uno de los grandes equipos de la historia del fútbol. La final la disputó contra Alemania Federal. Los anfitriones, encabezados por Franz Beckenbauer, se impusieron 2:1. Johan Cruyff fue designado como el mejor jugador del mundial.

En 1978 decidió no participar del Campeonato Mundial de Fútbol de Argentina debido a la violación masiva de derechos humanos que realizaba la dictadura imperante. (Fútbol y dictadura)

Su estancia en el FC Barcelona duraría tres temporadas más, en las que sólo conseguiría ganar una Copa del Rey, aunque continuó marcando diferencias como estrella futbolística. Problemas con la directiva le llevaron a tomar la decisión de abandonar el club. Sin embargo, su estancia en Barcelona dejó una gran huella en su persona, pues se integró muy rápidamente en la cultura catalana, hasta el punto de llamar a su tercer hijo, Jordi. Esto le supuso problemas con el régimen franquista de la España de entonces, al cual siempre se mostró contrario, que no permitía el empleo de nombres en catalán.

Tras un breve período de inactividad, en el que se le hizo un partido homenaje por parte del Ajax, decidió enrolarse en la liga estadounidense de fútbol, fichando en 1979 por Los Angeles Aztecs. La temporada siguiente la jugaría con los Washington Diplomats, y el año de 1981 lo empezaría la segunda división española, jugando varios meses con el Levante UD, para posteriormente finalizarlo en Washington de nuevo.

La carrera de Cruyff parecía estar llegando a su fin, pero sorprendentemente fichó de nuevo por el Ajax con la edad de 34 años. Durante sus dos temporadas en el club de su infancia consiguió ganar las dos veces la liga, además de una copa, pero su última temporada, la 198283, resultó especialmente complicada para el jugador, ya que se produjo la muerte del que había sido para él su segundo padre. Cruyff cayó en un bajo estado de ánimo, y el presidente del Ajax llegó a declarar que al jugador ya le faltaban capacidades para seguir jugando en la primera división holandesa.

Y es así como salió a relucir de nuevo el espíritu rebelde de Cruyff, que decidió fichar por el máximo rival, el Feyenoord de Rotterdam, contando ya con 37 años. En la que fue su última temporada consiguió hacer doblete, ganando la Liga y la Copa, además de ser designado como mejor jugador del campeonato liguero. Su carrera como jugador no pudo terminar de manera más triunfal.

 Como entrenador

No pasó mucho tiempo desde su retiro como jugador profesional hasta su vuelta a los terrenos de juego. La temporada 198485 entró en el organigrama deportivo como director deportivo del Ajax, con Leo Beenhackker en el banquillo del equipo. Desde el primer momento Cruyff tenía las ideas muy claras del tipo de política deportiva que quería para el equipo. Inició así un proyecto a largo plazo, remodelando toda la estructura deportiva para adaptarla a una filosofía de juego lo más ofensiva posible, y cimentada en el cuidado minucioso de la cantera. Si Cruyff se caracterizó por un sistema de juego en el campo, fue por el 3-4-3, un sistema en el que se corrían grandes riesgos jugando con tres defensas, pero que proporcionaba un poder atacante muy grande. Impuso este sistema a todas las categorías inferiores del Ajax, y fruto de este trabajo con la cantera fue la generación de jóvenes compuesta por Ronald de Boer, su hermano Frank, Edgar Davids o Clarence Seedorf, que harían ganar al Ajax la Liga de Campeones en 1995.

Y si Cruyff empezó el proyecto deportivo, él debía ser el encargado de llevarlo a cabo, firmando como entrenador del equipo el 6 de junio de 1985. Sentado en el banquillo del Ajax permaneció dos temporadas y media, en las que el novedoso juego del equipo deslumbró a la Europa futbolística, hasta el punto de ser nombrado el mejor entrenador del mundo por la revista World Soccer Magazine. En esta etapa el Ajax ganó dos Copas de Holanda, y una Recopa de Europa. Aunque no consiguió imponerse en la liga, y ya no terminó la tercera temporada.

El FC Barcelona ya había intentado contratar a Cruyff como entrenador en alguna ocasión anterior, pero su fichaje se hizo efectivo el 4 de mayo de 1988, con el club sumido en una crisis deportiva similar a la de cuando llegó como jugador, y hasta con los jugadores pidiendo el cese del presidente, Josep Lluís Núñez. Cruyff empezó a trabajar en un nuevo proyecto a largo plazo, prescindiendo de gran parte de la plantilla, y realizando fichajes como los de Txiki Begiristain o José Mari Bakero.

Pero sus dos temporadas en Barcelona no fueron nada fáciles, los resultados no llegaban, y él intentaba hacer comprender que lo importante era que el equipo asumiese su filosofía de juego. El segundo año (temporada 198990) Cruyff decidió fichar a Michael Laudrup, que no había tenido mucho éxito en su paso por Italia, y por el que muy pocos apostaban. En el verano de 1990 su puesto en el banquillo del Barça no estaba nada seguro, aunque se consiguió ganar la Copa del Rey.

Pero Cruyff continuó, y por fin llegaron las grandes alegrías para él y para el club. Con la ayuda de los fichajes de Ronald Koeman y Hristo Stoitchkov, consiguió ganar la liga de 1990-91, iniciándose así un ciclo ganador del Barça, y poniendo fin a la anterior hegemonía del Real Madrid. La temporada 1991-92 ganó la liga en la última jornada, gracias a la derrota del Madrid en Tenerife CD en su último partido. Pero este año se recordaría por la final de la Copa de Europa de Wembley, en la que el equipo dirigido por Cruyff, recordado desde entonces por el sobrenombre de Dream Team, se impuso a la Sampdoria en el minuto 111 de la prórroga, gracias a un libre directo ejecutado por Koeman. Era la primera victoria del Barça en la Copa de Europa, y el equipo de Cruyff pasaría a la historia por ello.

Aún conseguiría dos ligas más (cuatro de forma consecutiva). La de 1992-93 se produjo justo como la anterior, el Madrid disputaba su último partido nuevamente en Tenerife, el cual le volvió a ganar y la liga fue para el Barça una vez más. Y en la liga 1993-94 no faltó tampoco emoción, el Deportivo de la Coruña llegó con ventaja a la última jornada, y disponía de un penalti en el último minuto para ser campeón. Pero Miroslav Djukic falló y el Barça celebró su cuarto campeonato liguero. Esta temporada, con el fichaje de Romário, también fue recordada por un 5-0 al Madrid.

El Barça también llegó a la final de la por entonces ya llamada Liga de Campeones, disputa en Atenas y frente al AC Milán. Pero el equipo llegó cansado por la celebración de la liga, y con exceso de euforia, y el Milán le endosó un claro 4-0. El Dream Team de Cruyff llegaba a su fin de este modo, necesitando una renovación de su plantilla.

Cruyff empezó a trabajar entonces en una nueva generación de canteranos, que emularan a sus predecesores Josep Guardiola, Albert Ferrer o Guillermo Amor, y la encontró en la llamada Quinta del Mini, encabezada por Iván de la Peña, junto a Albert Celades o su propio hijo Jordi Cruyff. Pero estos jóvenes futbolistas necesitaban tiempo para acoplarse, y las comparaciones con las figuras consagradas no les ayudaban. El Barça no consiguió ganar ningún título, y el Madrid le devolvió el 5-0 de la temporada anterior.

La temporada 199596 se presentaba como un duro examen al técnico, pues en Barcelona es difícil mantener el puesto sin conseguir resultados inmediatos, y para ello se fichó a Luis Figo. Pero los resultados no llegaron, el Barça perdió toda posibilidad matemática de ganar la liga, y ya se encontraba eliminado en la Liga de Campeones y en la Copa. Las relaciones de Cruyff con el presidente Núñez se encontraban muy desgastadas, y el entrenador fue destituido cuando aún quedaba por disputar el último partido en el Camp Nou frente al Celta de Vigo, quedándose así sin la posibilidad de despedirse de la afición. Aquella tarde el Camp Nou se llenó de pancartas en apoyo al técnico holandés, y también en agradecimiento por los éxitos logrados.

Pero Cruyff no fue un entrenador cualquiera en Barcelona, y es que dejó una gran huella, hasta el punto de que con su marcha el barcelonismo quedó dividido en cruyffistas y nuñistas. Desde la presidencia se limpió la plantilla de cualquier rastro del holandés, empezando por su hijo, y continuando con el resto de la Quinta del Mini. Cruyff pasó a formar parte de la oposición a Núñez, apoyando una moción de censura contra el presidente por parte del grupo L’elefant blau (grupo opositor al presidente Nuñez liderado por Joan Laporta), y también mostró su rechazo a la siguiente junta, presidida por el ex-vicepresidente de Núñez, Joan Gaspart.

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